Cómo enseñar a tu gato a usar su caja de arena

Los gatos son unos animales muy aseados por naturaleza, les gusta estar siempre limpios y no soportan los malos olores. No obstante, cuando son pequeños e incluso adultos, hay que enseñarles dónde deben hacer sus necesidades, para que no terminen ensuciando el hogar.

Los gatos, por norma general, aprenden que deben hacer sus necesidades en la caja de arena en cuanto se la enseñas. Pero siempre hay excepciones.

Es más sencillo enseñar hábitos a un gato cachorro que a uno adulto, aunque un gato adulto ya debería saber que debe usar una caja de arena para hacer sus necesidades.

Los gatos cachorros aprenden los hábitos básicos de su madre. Los felinos que se han quedado huérfanos no han tenido estas enseñanzas y debes ser tú quién se encargue de educarlo.

Sin embargo, si has adoptado a un gato cachorro teniendo otro adulto, el gatito podrá aprender del mayor.

La caja de arena perfecta

Los gatos pueden llegar a ser muy perfeccionistas, si a tu gato no le gusta la caja de arena, no la va a usar.

Debe ser lo suficientemente grande como para que tu mascota pueda cubrir sus excrementos sin echarlos fuera. Algo que debemos mencionar es que hay gatos más ordenados que otros. Si tu gato suele echar la tierra fuera, no le des mucha importancia, esa es su personalidad. Solo te afecta a ti, porque tienes que estar recogiendo toda la arena que acaba tirando.

La arena también debe ser escogida con atención. Tiene que ser cómoda para tu gato y disimular los olores. Estas cualidades deben aparecer indicadas en el envase.

Si tienes varios gatos, cada uno debe tener su propia caja, para que no entren en conflictos.

Las cajas de arena tienen que estar en un lugar alejado de la comida, bien ventilado y sin ruidos molestos, como explicamos en lo qué debes saber antes de adoptar a un gato.

Presta atención a sus hábitos diarios

Observa cuándo tu gato decide ir a hacer sus necesidades, así podrás enseñarle dónde está la caja de arena antes de que llegue a hacer sus necesidades en otro lugar.

Si intentas enseñarle sin que tenga necesidad alguna de usar la caja, es normal que llegue a ignorarla.

Haz que se acostumbre a la caja

Para que la caja de arena deje de resultarle algo extraño o ajeno, juega con él en ella. Anímalo a que excave o juega con sus patitas en la arena.

Si tu gato ya sabe usar la caja de arena, pero no entierra sus excrementos, entiérralos delante suya, así sabrá qué hacer.

No lo castigues

Es importante que no le regañes o castigues, porque eso solo empeorará las cosas. Esto ya lo explicamos en el artículo sobre cómo enseñar trucos a un gato. En resumen, castigar a tu gato solo hará que tenga miedo y eso empeorará las cosas.

Ten paciencia y espera a que se acostumbre a la caja. Si quieres que aprenda un poco más rápido, dale comida cada vez que use la caja o esté cerca de ella, como refuerzo positivo.

Mueve sus excrementos de lugar

Si tu gato hace sus necesidades en el baño o en cualquier otro rincón de la casa, coge sus heces/caca y ponlas, con una bolsa de plástico y guantes, en la caja de arena. Limpia muy bien su lugar original, para que no queden olores. Repite este punto hasta que tu gato comprenda que es en la caja donde debe defecar u orinar.

Esperamos que con estos consejos consigáis enseñar a vuestro gato a usar su caja de arena y os ayuden a mantener vuestra casa más limpia.

Gato Cosmico

Autor: Gato Cosmico

Amante de los animales, rescatista a medio tiempo, voluntario en jornadas de esterilización y actor porno frustrado.